Por un segundo me detengo a mirarte,
éste instante escapa muy lentamente.
Olvido la velocidad de mi cotidianeidad
puesto que en tu presencia encuentro mi hogar.
Estoy convencido de que afuera el mundo sigue muriendo, todo lo que conocemos sigue su movimiento impulsado por el consumo, el hambre y su criminalización, la guerra y la traición.
Ahora por un segundo me aparto de la tragedia del exterior. No es que me olvide de las pibas secuestradas y de que nadie hace nada, de este sistema que de a poco nos mata, pero ahora que estoy en mi hogar el mundo se vuelve un poco mas habitable.
miro tu expresión y se que a los dos nos duele igual,
con aflicción sonreimos y en la ambivalencia de sufrir y amar vivimos, afuera hace frio pero nosotros estamos a salvo ahora.